vie. Jul 19th, 2019

Museo del Barrio New York

Museo del Barrio celebra cinco décadas con exhibición que repasa su historia

Por Ruth E. Hernández. Nueva York, 10 abr (EFE).- El Museo del Barrio, el más antiguo de EE.UU. dedicado al arte latino, celebra medio siglo de vida con muchos retos y la exposición “Culture and the People: El Museo del Barrio, 1969-2019” que cuenta la historia de la institución, fundada por activistas y educadores puertorriqueños.

La exhibición, abierta del 11 de abril al 29 de septiembre de este año, está compuesta por las obras de la colección permanente del museo que muestran sus vínculos como espacio para el activismo político y luchas de la comunidad latina, así como su papel pionero como organización cultural y educativa.

“Esta exhibición es una celebración de la historia del Museo del Barrio pero también de la riqueza de nuestra colección. Es una narrativa que describe nuestra historia como institución desde el arte”, dijo a Efe la comisaria Susanna Temkin.

“Culture and the People: El Museo del Barrio, 1969-2019” está dividida en tres partes: Raíces, Resistencia y Resilencia, compuestas por el trabajo de cerca de 80 artistas.

La primera sección aborda el momento en que nació el museo, cuando los activistas puertorriqueños exigían acceso a servicios educativos, culturales y otros recursos públicos.

Las obras de esta parte hablan de ese momento histórico y entre ellas figura una del primer director y uno de los fundadores del museo, Raphael Montañez Ortiz, del movimiento del arte destructivista, con “Hallazgo arqueológico num. 22” (1961), basada en un sofá destruido.

Según señala el museo, el artista, que dirigió la institución entre el 1969-1971, ha dicho que la pieza tiene una forma parecida tanto a EE.UU. como a Puerto Rico y la ha descrito, al referirse a sus resortes puntiagudos, como “una metáfora del proceso de colonialismo y la relación entre el imperio y la colonia”.

También hay fotos, recientemente adquiridas por la institución, de Hiram Maristany, que dirigió el museo del 1974-1977, que muestran las tres sedes que tuvo el museo, antes de su hogar final, en la Quinta Avenida, entre las calles 104 y 105 de El Barrio latino de Harlem, que recibió la mayor emigración puertorriqueña de la década de 1950, asó como a niños de ese vecindario.

Temkin destacó entre las obras en Raíces, la de Juan Sánchez, “Realidad sangrante: As We Are”, una obra multimedia en la que según la comisaria están presentes las raíces, la resistencia y la resilencia.

En la obra, compuesta de símbolos y textos, aparece un recorte de periódico con una tarjeta de crédito que sujeta una persona y el mensaje “Tienes a Puerto Rico en la palma de tu mano”, bajo la cual el artista escribió “¿Qué hacen los puertorriqueños que no se rebelan?”

Esta sección incluye obras de famosos artistas plásticos puertorriqueños trabajando en Nueva York bajo el colectivo Taller Boricua, que también cumple 50 años, así como del Centro de Arte Puertorriqueño, que lo hacían desde la isla, con artistas como Rafael Tufiño que se desplazaban entre ambos sitios.

En “Resistencia”, la sección incluye trabajos que hablan de luchas, protestas, solidaridad, e incluye “Estampas de la Revolución Mexicana” grabados del desaparecido colectivo Taller de Gráfica Popular, o “Los Desaparecidos VI, Encapuchados”, considerada la obra maestra del artista uruguayo Antonio Frasconi, que vivió en EE.UU. desde donde realizó sus obras.

También se incluye un vídeo de Ana de la Cueva, que muestra una máquina en que se cose la bandera de EE.UU con hilo blanco y cuando dibuja la sección de la frontera con México, el hilo se tiñe de rojo.

Igualmente presenta un vestido y peluca hecho por el artista Pepón Osorio que representa con ironía a la reina Isabel la Católica, que a cambio de dinero otorgaba títulos de propiedad de terrenos, y un libro traducido al inglés del monje Bartolomé de las Casas en el que denunció el maltrato a los nativos bajo la colonización española.

En la última sección, Resilencia, celebra la identidad cultural en la figura una instalación del Nicolás Dumit Estévez, de origen dominicano, representada por una máquina de coser, en la que el artista explora su doble nacionalidad a través de la creación de una bandera del dominican-york.EFE

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