mié. Jun 19th, 2019

El Museo Arqueológico de Alicante

Olor a flores y hojas para evocar la antigua Persia en las salas del MARQ

Antonio Martín. Alicante, 10 mar (EFE).- El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) ha incorporado por primera vez un material natural a base de flores y hojas prensadas que desprende un olor sutil y evocador para transportar al visitante de la gran exposición sobre la historia de Irán al paisaje de la antigua Persia.

‘Irán: Cuna de Civilizaciones’ se inaugurará el próximo jueves, día 14, en el MARQ y se prolongará hasta el 1 de septiembre con 195 piezas de alto valor propiedad del Museo Nacional de Irán, en Teherán, en la que se convertirá en la muestra más ambiciosa sobre la cultura de este país en España en la última década.

El director gerente de la Fundación MARQ, José Alberto Cortés, ha señalado a Efe que el diseño elegido para albergar la colección, por primera vez con olores naturales en el centro expositivo alicantino, es una apuesta “muy atrevida” y está convencido de que ayudará al visitante a situarse en la lejana Persia.

Según la responsable del diseño de las tres salas temporales donde se alojarán los fondos iraníes, la arquitecta Rosa Fernández, esta nueva experiencia olfativa se centra en la primera de las tres estancias, la dedicada al Paleolítico y la Edad del Bronce, donde se pretende transportar al visitante al entorno primitivo de los míticos montes Zagros.

Para ello, las vitrinas estarán forradas en su parte exterior por flores (musgo mezclado con margaritas), en unos casos, y hojas, en otros, prensadas y especialmente tratadas para “aportar la textura y el olor de la naturaleza y de la vida primitiva”, ha relatado a Efe la arquitecta diseñadora.

Todo con la intención de “evocar la naturaleza y las formas de vida más primitivas” y “envolver al visitante en la atmósfera de la naturaleza” con un olor “sutil pero que se percibe”.

Entre las 73 piezas de esta sala destaca una antiquísima flauta de hueso datada en el año 6200 antes de Cristo, unas cerámicas del Neolítico pintadas con decoración, así como algunos de los primeros testimonios de las escrituras cuneiformes.

Esta estancia está coronada por unas espectaculares imágenes de los citados montes Zagros para contextualizar la procedencia de estas antiguas piezas cedidas durante medio año por el museo de Teherán.

Fernández ha manifestado que las tres estancias se han diseñado en función del periodo histórico que se describe y ha añadido que ha tratado de hacer “un guiño” a las piezas más antiguas.

Dedicada a Persépolis y su etapa previa de la Edad del Hierro, la segunda sala pretende recrear el urbanismo de esta milenaria y esplendorosa ciudad con audiovisuales y un suelo de color tierra/arena.

La referencia de este espacio será el vaso ceremonial del Ritón de oro, de unos 3 kilogramos, que estará al final en una zona de ábside.

La tercera y última sala, centrada en el final del Imperio Persa tras la ocupación helenística por Alejandro Magno y los Partos, está presidida por una gran escultura de un príncipe parto.

Sin embargo, la pieza central es un Corán del siglo XVI sobre el que se ha dispuesto una gran cúpula dorada para transportar al visitante en un espacio de culto islámico, ha apuntado la técnico de exposiciones del MARQ Teresa Ximénez de Embún.

El MARQ recibió en 2004 el premio al ‘mejor museo europeo’ año. EFE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *