Todes

La igualdad se defiende con “e” de “todes” en Argentina

Cristina Terceiro. Buenos Aires, 26 ene (EFE).-

El lenguaje inclusivo avanza fuerte en Argentina impulsado por el movimiento feminista y las adolescentes, que desde sus institutos enarbolan la bandera de la igualdad y defienden la implementación de la “e” al idioma para incluir a las disidencias.

Con la frase “les diputades están indecises” una joven captaba hace unos meses la atención de todos en medio del debate sobre la legalización del aborto en Argentina.

Era Natalia Mira, hoy presidenta del Centro de Estudiantes del Colegio Carlos Pellegrini, uno de los más emblemáticos de Buenos Aires, y sus palabras pusieron el foco en el uso del lenguaje inclusivo en el país.

Su caso no era el único, de hecho, la implementación de esta modificación del lenguaje “está en crecimiento”, explicó a Efe Malena Wilfrido, referente estudiantil del colegio Mariano Moreno de Buenos Aires.

“La realidad es que la mayoría de les docentes (sic) hablan con la ‘e’, escriben con la ‘x’, muchos exámenes que nos entregan están escritos en lenguaje inclusivo, y por ende también te sentís mucho más cómode a la hora de redactar”, señaló.

La juventud impulsa esta transformación y si en un momento fue la “@” para incluir el binario masculino-femenino, ahora la sociedad se dirige también a las disidencias utilizando la “x” y la “e”.

“Es algo cotidiano”, dijo Wilfrido, y aunque entiende la transgresión que supone para generaciones como la de sus abuelos, considera que la verdadera “avanzada” está precisamente en que se dé el debate, “porque lo que no se nombra, no existe y por tanto no tiene derechos”.

Cuando la periodista María Florencia Alcaraz escribió su “Manual de instrucciones para hablar con e”, un aclamado artículo publicado en la revista Anfibia, pensó que el público iba a ser “más hostil” ante un tema que polariza tanto a la sociedad.

Por contra, esta feminista declarada asegura que mucha gente “celebraba poder sistematizar” la información en torno a una discusión que ya estaba dada.

Para ella, el éxito de la “e” radica en que se trata de una letra “incisiva”, “molesta” y que “obliga a pensar en otras identidades”.

Alcaraz es cofundadora de LATFEM, un medio de comunicación feminista centrado en la realidad de Latinoamérica y El Caribe, donde escriben todos sus contenidos con “x”.

Una decisión editorial que comparten otros portales de noticias locales, organizaciones de derechos humanos y que tomó impulso con la fuerza de las adolescentes desde el debate sobre la legalización del aborto y la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

Pero la realidad es diferente en otros puntos del continente.

“En México o Centroamérica es una discusión que se está dando empujada únicamente por los feminismos”, opinó la periodista.

El tema está en la calle. De hecho, según explicó a Efe Juan Roberto Mascardi, coordinador de Fundeu Argentina, muchas de las consultas que recibió en 2018 esta institución cuyo objetivo es difundir “el buen uso del español” fueron sobre lenguaje inclusivo.

“Creemos que la discusión sobre el lenguaje inclusivo excede de alguna manera el plano de las normas gramaticales, dado que se trata de un uso político o transgresor del lenguaje y consideramos de alguna manera potestad de los hablantes tomar ese tipo de decisiones”, argumentó.

A título personal, Mascardi coincide con la idea de que en Argentina “pareciera que ha tenido un alto nivel de penetración”, aunque le resulta “difícil discernir si es un uso mayoritario o amplio de la región o si se ha generado un microclima que ha sido exaltado por los medios de comunicación”.

La Academia Argentina de Letras es tajante.

Si bien reconoce que la “propuesta inclusivista” es “legítima”, respecto a la “e” exponen en una carta facilitada a Efe las razones que, a su juicio, anticipan su “fracaso”.

El texto, firmado por el titular de la institución, José Luis Moure, señala que es una práctica que no surge “desde abajo” como una “necesidad expresiva de un número considerable de hablantes”, sino como una propuesta “numéricamente minoritaria” y nacida de un grupo de clase media que busca “imponer con marca en la lengua” un valor en torno a un reclamo social.

Asimismo, lo califica de “complicación inducida” y “arbitraria”, sin existencia en la conformación histórica de la lengua española, por lo que le resulta una “interferencia lingüística mucho más grave”.

Este año coincidirán en Argentina el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española y el I Congreso de Lenguaje Inclusivo. Solo el tiempo definirá si quienes acusan a esta transgresora variante idiomática de “moda pasajera” se equivocaron. EFE

2 thoughts on “La igualdad se defiende con “e” de “todes” en Argentina

  1. El castellano ya es inclusivo.

    No hay necesidad de usar ese lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e). Hacerlo es señal de debilidad para quién lo use, por el solo hecho de dejarse llevar con la moda fatua, propias de unas pocas mentes de semillas podridas.

    Sin duda la incorporación de los signos (@), (x), (*), (e) como inclusivo no funciona, dado que en el idioma castellano la vocal «e» es naturalmente masculino, (x, @, *) son impronunciables, y es que la gramática de la lengua castellana está casi perfectamente estructurada sin dar más cabida para todos aquellos atrevidos que intentan deformarla.

    La reformación del idioma va mucho más allá y que nada tiene que ver con la inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo.

    Para los que incentivan el lenguaje «inclusivos que se expresan en dobles (os/as), (o)(a), (o/a)» y «seudoinclusivos que usan (@, x, *, e) todas las puertas están cerradas, menos una, La GRAMÁTICA CASTELLANA (Ortología, Analogía, Sintaxis, Ortografía). Es claro que si se arrepienten aunque sea en el último instante podrán ser ayudados a fin de enmendar sus errores por atrevido intentando deformar el idioma.

    EL IDIOMA EVOLUCIONA

    ¡Ciertamente hasta aquí… sí estamos de acuerdo …! ¡El idioma tiene que modificarse! Pero eso no significa que tengamos que modificar poniendo una simple (e) o lo que sea, que valga como inclusivo o neutro y pensar que el problema de género gramatical está resuelto.

    SOBRE EL LENGUAJE SEUDOINCLUSIVO (@, X, *, E)

    El lenguaje seudoinclusivo no generaliza, no representa la totalidad de la humanidad, ni cumple con la finalidad de «igualdad», ni peor aún de INTEGRIDAD de toda la clase social sean éstos de la «izquierda (comunidad seudofeminista, homosexuales, lesbianas, transgéneros y toda la gama de aquellos perversos que están más perdidos que los mismos perdidos en la orientación sexual, ideología de género, abortistas, aberración sexual de toda especie, etc., etc., etc.)» o de la «derecha (Sociedad normal)».

    No cambia la percepción de la realidad.

    Apunta a un efecto social contradictorio, la (e) es el lenguaje seudoinclusivo de una insignificante minoría transgresora infiltrados como cómplices abyectos incitando al odio a la sociedad consciente con la incentivación de la tan cacareada e inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo.

    Apuntan al cambio gramatical como único objetivo desequilibradamente ofuscado, corrompiendo las normas de un idioma firme.

    Un reclamo innecesario a la real gramática castellana, una queja que no cabe en la consciencia de seiscientos millones de hispanohablantes.

    No traspasa la gramática, ni las normas aprendidas.

    No implica la empatía.

    No traspasa el binarismo, ni la heteronorma, ni busca que las palabras representen a la realidad completa.

    Fija una postura política de dinosaurios que se extinguieron.

    Subrayan que el feminismo impone de manera sigilosamente.

    El lenguaje seudoinclusivo no es una práctica que militan para hacerlas visibles.

    La comunidad seudoinclusiva reconoce lo dormido que están con el protagonimo de la juventud inconsciente para la creatividad y uso de la e.

    No pueden cambiar el mundo; ni mantenerse unidos, ni llegarán a ninguna parte.

    Tampoco pueden caminar juntos, respetarse, valorarse como personas humanamente diferentes, y socialmente iguales que deberían ser.

    Ni siquiera pelean por los derechos de los más perjudicados por el sistema capitalista explotador de adultos, y ahora legalmente también de niños.

    El lenguaje seudoinclusivo no espanta el hambre, la enfermedad, la pobreza extrema, la miseria, el gatillo fácil, la falta de trabajo, la explotación, la segregación de los ricos hacia los pobres, la deshumanización a estas alturas del siglo XXI, ni luchan por los derechos de los más vulnerables. Y obligan sigilosamente usar tal descarriado lenguaje seudoinclusivo.

    La autovictimización y ofensa agresiva y autodestrucción es la consecuencia por el uso del lenguaje seudoinclusivo.

    Cambian e innovan el término con la sin razón que va en contra de ellos mismos.

    Piden que la (e) no se convierta en invisibilizadora.

    ¿Qué? ¿Aún más pedís que la (e) no se convierta en invisibilisadora de vosotras? Con certeza les decimos que la letra «e» no visibiliza a la mujer por el solo hecho de ser una vocal naturalmente masculino.

    En cuanto esto sea para vosotros un fino pretexto para justificar sus delitos como transgresores del idioma, pidiendo a estas horas de la vida que la letra (e) sea reconocido como inclusivo o neutro dentro del colosal idioma castellano. No tiene sentido.

    Dedíquense por el bien de la humanidad y nó por una simple letra (e) que a nada conduce.

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