vie. Jul 19th, 2019

Thomas B. Reverdy

Reverdy narra una historia de resistencia juvenil en la irrupción de Thatcher

José Luis Picón.. Málaga, 9 abr (EFE).- El escritor francés Thomas B. Reverdy ha querido mostrar una historia de resistencia juvenil durante la irrupción de Margaret Thatcher en su novela “El invierno del descontento”, con la que ha ganado el Premio Interallié y ha sido finalista del Premio Goncourt y del Gran Premio de la Academia Francesa.

Su protagonista es una joven de 20 años que reparte paquetes en bicicleta y que, durante sus ensayos en el teatro para la obra “Ricardo III”, coincide con la que después sería primera ministra británica cuando ésta acude a recibir clases de dicción para mejorar sus posibilidades en la política.

Ese encuentro entre ambos personajes lo imaginó cuando leyó en una biografía que Thatcher había asistido realmente a clases de dicción, ha explicado a los periodistas Reverdy, que presenta este martes el libro en la Alianza Francesa de Málaga.

“Ese encuentro de ficción no deja de tener un contenido real, porque todo lo que dice Thatcher son citas reales, para dar más peso a la ficción, como ‘Forrest Gump’, que hace un salto entre la ficción y la realidad”, ha añadido.

Para situarse en el Londres de 1979 optó una triple vía: una investigación “como la que haría un historiador”; otra más “anecdótica” para saber por ejemplo cuánto costaba una barra de pan, y una tercera para “meterse en la cabeza” de un estudiante de la época, algo que ha hecho a través “de la música de Sex Pistols o The Clash”.

Recuerda que, cuando Thatcher llegó al poder, era considerada “divertida y moderna”, pero advierte de que ahora, “con la perspectiva histórica de saber a lo que abocó aquel momento, es inevitable que la mirada no sea neutra”.

Según Reverdy, pueden existir paralelismos entre aquella época y la actual, y cita nombres como los de Trump, Le Pen o Berlusconi para aseverar que siempre ha habido “bufones de la corte”, también “en los tiempos de Ricardo III”.

Remarca que esos años son “el origen del actual mundo globalizado, sin ninguna traba financiera, con el neoliberalismo más exacerbado”, que entonces tenía “un contrapeso porque estábamos en el contexto de la guerra fría y estaba el escudo del muro de Berlín”.

“Cuando cae el muro, no hay ningún tipo de barreras y se expande ese modelo, pero creo que ahora es el final del ciclo porque no han funcionado las ideas thatcherianas. Hay pobreza extrema, paro y al final los productos valen igual de caros, por lo que tampoco hay ningún resultado para los países occidentales y neoliberales”, añade.

Sobre la importancia de la música en su libro, apunta que la considera “clave” para “la cultura pop que se desarrolla entonces en Inglaterra, porque la clase trabajadora tiene una música con la que puede abanderar su identidad y encontrar una legitimidad para hablar, sentirse autorizada y rebelarse contra lo que está pasando”.

Y agrega que el movimiento punk tenía el lema “no future”, que encerraba “una desesperación alegre, una reivindicación placentera, al decir: ‘como no hay futuro, vamos a pasárnoslo bien, vamos a montar un grupo de rock y no ir a la fábrica a trabajar'”.

Pese a este “panorama sombrío”, Reverdy ha querido lanzar un mensaje final de “esperanza” en su libro, cuya heroína es una mujer “no por casualidad, sino porque las mujeres son las que tienen más que ganar”.

“Su arma es su arte, que le da legitimidad y autoridad aunque esté hablando con la primera ministra. Está recitando a Shakespeare, y dentro de cuarenta años quizás no nos acordemos de Thatcher, pero sí de Shakespeare, porque el arte es lo que sobrevive”. EFE

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