sáb. May 25th, 2019

Buñuel en el laberinto de las tortugas (2019)

Buñuel en el laberinto de las tortugas (2019)

Salvador Simó Busom 

  Estamos ante una película de animación cuyo argumento gira en torno al rodaje en Extremadura del documental Las Hurdes, tierra sin pan en 1933, a cargo del maestro aragonés Luis Buñuel. Su director Salvador Simó Busom cuenta con una dilatada experiencia desde el año 2000 en el cine de animación, tanto en la realización de cortos como series de televisión, siendo éste el tercer largometraje que dirige aunque es el primero en el que interviene en la elaboración del guión. Se basa en el cómic homónimo de Fermín Solís y ha contado con el apoyo de los productores de El bosque animado (2001) y de Arrugas (2011), lo que es todo un aval de garantía de calidad, a pesar de haberse realizado con un presupuesto muy ajustado por expreso deseo de su director, inferior a los 2 millones de euros. El dibujo es magnífico y pertenece a lo que se ha dado en llamar la Línea Clara realizado en 2D con un cuidado diseño del color. 

  La acogida de la crítica no ha podido ser más favorable, pues ha ganado los premios a mejor director y mejor productor en el foro Cartoon Tribute, el más importante del sector en Europa, el Premio Especial del Jurado en el Festical de Animación de Los Ángeles y el premio HBO de largometraje iberoamericano en el Festival de Miami, entre otros.

   Con una duración de apenas 80 minutos, la acción se desarrolla con un ritmo admirable que no decae en ningún instante, acompañada de forma extraordinaria por la música de Arturo Cardelús que subraya y anima suavemente los hechos que vamos observando y nos va presentando poco a poco a los protagonistas de ésta historia que no deja de sorprendernos en ningún momento, pese a ser en líneas generales bastante conocida. Desde sus primeros años en Calanda, pasando por las vicisitudes del joven Buñuel en París y sus diferencias con Dalí, hasta llegar al núcleo central de la historia, su encuentro en Huesca con el escultor y amigo Ramon Acín, que con el avance de la trama se va convirtiendo poco a poco en el coprotagonista de la historia, para terminar con el rodaje del documental en Las Hurdes. Dejando caer de vez en cuando algún episodio surrealista que enriquece la narración y a la vez siendo de una honestidad incuestionable contando el día a día del rodaje de la tercera película de Buñuel, demostrando un cuidadoso trabajo de documentación e investigación, sin dejar de ofrecer algunos momentos por duros que sean para el espectador, pero que al final humanizan al personaje y dotan a la obra de una riqueza que habría gustado al maestro aragonés.

   En uno de los momentos claves, cuando Buñuel va a ver a su amigo el escultor Ramón Acín para pedirle ayuda para rodar su siguiente película, éste le dice que le resulta imposible ayudarle salvo que les toque la lotería… para lo que efectivamente, saca un número que resulta premiado y les permite hacer la obra. Cuenta sin embargo la leyenda urbana, que esta fue la explicación oficial que se dio, pero que en realidad el dinero procedía de una acción contra alguna entidad bancaria, bastante frecuente entre las organizaciones obreras de la época en aquella España de extremadas pobrezas y riquezas de principios del siglo veinte. Como diría el maestro John Ford, entre la realidad y la leyenda, el artista siempre debe elegir la segunda, como muy bien ha hecho su director. 

   El film se estrenará el 26 de abril, el mismo día que se estrenó Las Hurdes, tierra sin pan en 1933 en Madrid. La película dedicada a Buñuel pero también a ésa gran persona que fue el escultor Ramón Acín, nos ofrece una pequeña joya plena de sensibilidad y buen cine que ningún buen aficionado debería dejar escapar. (9/10)

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