vie. Jul 19th, 2019

Berlin Alexanderplatz de R. W. Fassbinder (1980)

BERLIN ALEXANDERPLATZ (1980)

Creador de la Serie: Rainer Wender Fassbinder 

  Se suele aceptar, y es un criterio que comparto, que la gran época de las series de televisión comienza con TWIN PEAKS. Pero ello se debe más a la innovación formal en el tratamiento de la imagen, de la narración y sus protagonistas, que al hecho de que fuera la primera gran serie. Antes hubo grandes series y algunas de las mejores las tenemos en FILMIN que ofrece en su catálogo grandes comedias satíricas como Sí Ministro y Sí Primer Ministro, frescos históricos como Yo Claudio o la gran serie que acaba de introducir en su catálogo y de la que vamos a hablar hoy, Berlin Alexanderplatz

   El autor de la novela en la que se basa la serie, Alfred Döblin (1878-1957), estudió medicina y se especializó en psiquiatría en Friburgo y también se interesó por la filosofía. Tras sus estudios, trabajó como periodista en Ratisbona y Berlín, antes de ganarse un puesto como psiquiatra precisamente en el barrio de clase obrera de Alexanderplatz que llegó a conocer muy bien.

  Alfred Döblin escribió Berlin Alexanderplatz en 1929 y se considera una novela moderna, no solamente por la ruptura con la idea del héroe ejemplar, que aquí es un pobre obrero de escasas luces pero buenas intenciones, sino también por la ruptura de la tradicional estructura cronológica del relato, utilizando nuevas maneras de narrar como potentes monólogos interiores con distintos puntos de vista y por el uso de nuevas técnicas, incluyendo desde textos de canciones a titulares de periódicos, etc.

La historia se sitúa como decíamos antes en el barrio de clase obrera de Alexanderplatz, en el Berlin de los años 20, y cuyo centro es la plaza del mismo nombre, hoy desgraciadamente irreconocible y una decepción para el que vaya a visitarla. La narración comienza con la salida de la cárcel del protagonista Franz Biberkopf. Döblin describe su búsqueda por los bajos fondos de Berlín de un trabajo digno, que le ofrezca un futuro para redimirse de su pasado de delincuente. La obra está ambientada en la terrible época que se vivió en Alemania después de la Primera Guerra Mundial, o cómo se decía entonces, la Gran Guerra, porque todavía no sabían que iba a haber una Segunda. Nos muestra la pobreza y la miseria de los trabajadores junto a la opulencia de las clases altas, en medio de la lucha de clases entre los trabajadores, sus sindicatos y la patronal con sus matones y el auge del nazismo de fondo. La obra posee ése especial aroma nostálgico de la gran literatura centroeuropea, del anhelo de algo que pudo ser pero no llegó. Alcanzó un gran éxito en su momento y más tarde Günter Grass la calificaría como la mejor novela alemana de la época moderna. Tuvo una primera versión cinematográfica con guión del propio Döblin que llegó a estrenarse en España con el título de Hampa (1931). Pero la que todo el mundo considera la mejor adaptación es ésta de Fassbinder, la cual llegó a estrenarse en los cines de Nueva York con un montaje más corto. Estamos por tanto ante uno de esos raros casos en que la novela es magnífica y la película… también. 

La ambientación es uno de los grandes aciertos de la serie, pues recrea con precisión los sórdidos submundos en los que se desenvuelve el protagonista cuya interpretación borda de manera excepcional Günter Lamprecht que con su corpulencia y buen hacer, dotándole de ésa tristeza en su búsqueda, mezcla de bondad que a la vez infunde temor, y que lo convierten en uno de ésos personajes inolvidables para el espectador o para el lector. Los demás actores están a la altura, destacando una gran Hanna Schygulla que ya había trabajado con gran éxito con Fassbinder en Las amargas lagrimas de Petra Von Kant y El matrimonio de María Braun y al año siguiente lo haría en la inolvidable Lili Marleen. En el resto del elenco encontramos los habituales y sólidos colaboradores de las películas del director como Gottfried John, Irm Hermann o el propio Fassbinder, de los que consigue sacar los más finos matices. 

   La serie consta de 14 capítulos de una hora de duración salvo el primero, que hace la función de piloto, aunque en la información que facilita la carátula de Filmin pone 60´, es erróneo y al comenzar la reproducción informa de los  minutos reales. Fassbinder realizó no sólo la dirección sino también la adaptación del guión. 

  En definitiva, FILMIN nos ofrece la oportunidad de revisitar o de ver por primera vez según el caso de cada uno, una de ésas joyas de la TV de todos los tiempos, una de las mejores series que se pueden disfrutar en estos momentos. De visión obligatoria para el buen aficionado. (10/10)

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